5 días en Lombardía:

Ideas de viaje desde Milán

Lombardía es una de las regiones más ricas y variadas de Italia: aquí conviven grandes ciudades artísticas, lagos espectaculares y pueblos medievales. Milán es el punto de partida perfecto para explorar todo esto, gracias a la red ferroviaria que conecta fácilmente muchos destinos en menos de dos horas.

En esta guía elaborada por Andrea y María Teresa incluiremos las ciudades, lugares y sitios que ver con enlaces al mapa e información sobre el costo del tren.

Día 1: descubre Franciacorta y el lago de Iseo

Franciacorta es una de las zonas vinícolas más prestigiosas de Italia, famosa por sus vinos espumosos elaborados según el método clásico y por sus colinas cubiertas de viñedos que dan al evocador lago de Iseo. Aquí se dan cita paisajes elegantes, pueblos a orillas del lago y algunas de las bodegas más importantes del país.

Cómo llegar

Tren de Milán a Brescia (con Trenitalia, aproximadamente 1 hora, desde 10 €).

Desde Brescia, toma el tren local a Iseo (unos 20-25 minutos).

Qué hacer

Nada más llegar a Iseo, pasea por el centro histórico entre animadas plazas y pequeñas calles llenas de bares y tiendas. Dirígete al paseo del lago, uno de los lugares más agradables del pueblo, perfecto para almorzar o tomar un aperitivo con vistas al agua.

Desde el puerto salen ferries hacia Monte Isola, la isla lacustre más grande de Italia. Aquí casi no hay coches y puedes pasear por pequeños pueblos de pescadores, alquilar una bicicleta o subir al santuario de la Madonna della Ceriola, desde donde se disfruta de una vista espectacular del lago.

Por la tarde, puede visitar una bodega de Franciacorta, donde a menudo se organizan catas para descubrir el método de producción de uno de los vinos espumosos más famosos de Italia.

Si tiene tiempo, dé un paseo por los viñedos de Franciacorta, donde el paisaje de colinas y hileras de viñas crea uno de los escenarios más elegantes de Lombardía.


Día 2: descubre Milán

Duomo di Milano
Comienza el día en el corazón de la ciudad visitando el Duomo, una de las catedrales góticas más grandes del mundo. Si tienes tiempo, sube también a las terrazas panorámicas para admirar Milán desde las alturas y ver de cerca las famosas agujas y la Madonnina.

Distrito de Brera
Continúa hacia Brera, uno de los barrios más fascinantes de Milán. Sus calles empedradas están llenas de galerías de arte, boutiques y cafés históricos. Aquí también se encuentra la Pinacoteca de Brera, uno de los museos más importantes de Italia (entrada de pago).

Castillo  Sforzesco
Desde el barrio de Brera se puede llegar a pie al Castillo Sforzesco, una gran fortaleza renacentista que hoy alberga museos y colecciones de arte. El patio es gratuito y también merece la pena dar un paseo por el cercano Parque Sempione.

Arco della Pace
Atravesando el parque llegarás al Arco della Pace, uno de los monumentos neoclásicos más elegantes de la ciudad. Esta zona es muy apreciada por los milaneses para pasear y reunirse.

Navigli: para tomar un aperitivo
A última hora de la tarde, dirígete a los Navigli, los históricos canales diseñados con la colaboración de Leonardo da Vinci. Aquí se vive uno de los rituales más típicos de Milán: el aperitivo, con bebidas y bufé en los locales situados a lo largo del canal.

Columnas de San Lorenzo
Termina la noche en las Columnas de San Lorenzo, uno de los lugares más animados de la ciudad. Este espacio frente a la basílica es muy frecuentado por jóvenes y estudiantes y es perfecto para respirar el auténtico ambiente de la noche milanesa. Comienza el día en el corazón de la ciudad visitando el Duomo, una de las catedrales góticas más grandes del mundo. Si tienes tiempo, sube también a las terrazas panorámicas para admirar Milán desde las alturas y ver de cerca las famosas agujas y la Madonnina.


Día 3: Lago de Como

El lago de Como es uno de los paisajes más emblemáticos de Italia: montañas, aguas azules y pueblos románticos.

Cómo llegar

Tren desde Milan a Varenna-Esino (con Trenord alrededor de 1 hora, 7 €).

Qué hacer

Tan pronto como llegues a Varenna, baja al lago y camina por sus coloridas calles. Visite Villa Monastero, famosa por los jardines con vistas al lago.

Luego tome el ferry a Bellagio, uno de los pueblos más elegantes del lago. Aquí puede pasear por las escaleras llenas de flores, tiendas de artesanía y restaurantes junto al lago.

Si tiene tiempo, dé un corto paseo por la orilla del lago.


Día 4: Ciudad alta de Bérgamo

Bérgamo es una de las ciudades más fascinantes del norte de Italia, dividida entre la ciudad moderna y la ciudad medieval.

Cómo llegar

Tren Milán → Bérgamo (con Trenord aproximadamente 1 hora, 6 €).

Qué hacer

Desde la estación, toma el autobús o camina hasta el funicular que sube a la Ciudad Alta.

Aquí parece que se entra en la Edad Media. Pasea entre las murallas venecianas, patrimonio de la UNESCO, y llega a la Piazza Vecchia, la plaza principal.

Visita la espléndida Basilica di Santa Maria Maggiore, famosa por su decoración interior (precio de la entrada: 5 €).

Haz una parada en un restaurante tradicional para probar la polenta y los casoncelli, el plato típico de la zona.


Día 5: Lago de Garda: el pueblo de Sirmione

El lago de Garda es el lago más grande de Italia y ofrece paisajes muy diferentes a los del lago de Como.

Cómo llegar

Tren Milán → Desenzano del Garda (con Trenord, aproximadamente 1 hora y media, 10 €).

Taxi → Sirmione (10 min, 20 €)

Qué hacer

Al llegar a Sirmione, pasa por el Castello Scaligero, uno de los castillos sobre el agua más espectaculares de Italia.

Pasea por el pequeño centro histórico entre tiendas y heladerías.

Luego dirígete a las Grutas de Catullo, un gran yacimiento arqueológico romano con unas vistas increíbles del lago.

También puedes dar un paseo en barco por la península.